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13.5.16

ELIJO EL RIESGO. ESA SERÍA MI DEFINICIÓN: ESCRIBIR ES ARRIESGAR. ENTREVISTA A MARISA SICILIA


En Cosas que hago por amor, el blog de Marisa Sicilia, la autora  confiesa que le cuesta escribir sobre sí misma, pero no hay mejor biografía posible que su propia bibliografía. Ha sido finalista durante dos años consecutivos del Certamen Vergara-Rincón de la novela Romántica con sus novelas La dama del paso y El juego de la inocencia. Pero bueno, mejor dejo que hable ella.


1.          ¿Qué es lo más drástico que has hecho por el arte?

Juraría que nunca he hecho nada realmente drástico, ni en el arte ni en otras facetas de mi vida. En parte porque siempre he sido sensata y práctica y también porque no me he visto en la necesidad de tomar decisiones radicales por o para el arte. Para mí, el arte es emoción, evasión, aquello que embellece, perfecciona o pone de manifiesto una verdad, un sentimiento. Un punto de locura, también, algo que te eleva, pero no hasta el punto de hacerme olvidar que mis pies siguen en el suelo.

2.          El mejor consejo que has recibido de un artista.

Sigue adelante, y me lo dio una amiga común (Mara <3 ). Una vez que entras en el proceso de intentar dar a conocer tu trabajo es fácil obcecarse, dedicar demasiado tiempo a pensar en las cosas que no salen como a uno le gustaría, dejarse paralizar por las dudas… Creo que es bueno y natural dudar e inevitable desilusionarse en ocasiones, pero lo que no lleva a ningún sitio es quedarse anclado. Es necesario soltar lastre y dedicar la energía a nuevos proyectos, nuevas ideas.

3.          Si tuvieras que vivir en el interior de un cuadro, ¿cuál sería?

Se me ocurre Las hilanderas, de Velázquez. Me gusta por la época, por las mujeres concentradas en su tarea, por las damas que observan el tapiz del fondo, por las referencias clásicas y mitológicas y sobre todo por el ambiente de cotidiana intimidad que transmite la escena. Me sugiere la sensación de que esas mujeres tienen muchas cosas interesantes que contar y no me importaría estar en un rincón escuchando.


4.          Los escritores se nutren de obsesiones. ¿Cuáles se reflejan en tus obras?

Hace poco leí un post, se llamaba Diez cosas de las que nunca hablan los escritores, y una de ellas era de sus obsesiones…Pero para no esquivar la pregunta, diré que por supuesto que las tengo y que siempre están ahí, más o menos presentes: las relaciones familiares complicadas, la culpa, la necesidad de redención, las épocas de transición y cambio, la pérdida, los perdedores. No me digas por qué razón, pero me gusta mucho la estética del perdedor. Me cuesta identificarme con los protagonistas que lo hacen todo bien, que todo les sale bien, que no dudan, que no desfallecen. Me gustan más las imperfecciones y prefiero que mis personajes tengan debilidades, y en la medida de lo posible que las superen, pero siempre con algún coste.

5.          En una entrada de este blog hablé al público acerca de mi campo semántico personal y me gustaría que compartieras el tuyo. Puedes acompañarlo de una reflexión acerca de tu estilo. 

Verdad, confianza, entrega, coincidencia, rendición… Todas mis historias son historias de amor, y cómo no concibo una trama sin conflicto, siempre uno de los dos tiene que oponer una resistencia. Y lo que más me gusta es reflejar cómo esa resistencia se desvanece. A veces tarda más, a veces menos, pero lo usual es que cueste mucho. Por otra parte, algo que necesito y que trato de poner en práctica es variar, cambiar de circunstancias, de época, de premisas, y de estilo. Cada proyecto que he emprendido requería de unas reglas y un tono propios. No es lo mismo el modo en el que está contado El juego de la inocencia, con un lenguaje más rebuscado, pero que confiaba en que le diese el brillo a la historia, que La Dama del Paso, que tiene un tono más épico y evocador, o que Tú en la sombra, que transcurre en la actualidad y está narrada con frases más cortas y sobrias.
Y lo mismo ocurre con las demás, trato de adaptarme a lo que quiero contar y, de hecho, cuando comencé a escribir, entre una de esas muchas inseguridades que te asaltan, solía pensar que me faltaba estilo propio. Pero ahora que llevo más escrito, tengo más claros los puntos comunes, y diría que todas mis novelas se caracterizan por ser muy visuales y apoyarse en la acción. Todo lo que ocurre, ocurre por algo, tiene una función y una consecuencia. Me gusta también que la ambientación sea un factor importante pero que no robé protagonismo a la trama, me atraen los sobreentendidos, y trato de expresar las ideas y los sentimientos con claridad, pero con toda la delicadeza que puedo, con contención, porque los excesos no son lo mío.

6.          ¿Qué fue lo más complicado de escribir El juego de la inocencia?

Mientras escribo me suele ocurrir que antes o después se me haga muy cuesta arriba seguir adelante. Es ese momento en que la historia no te convence, no ves muy claro cómo seguir, todo parece sujeto con alfileres... Lo único que vale en estos casos es ese consejo de Sigue adelante. Con El juego también me pasó, pero si te digo la verdad, cuando pongo punto final se me olvidan todos los inconvenientes. Tenía muchas reservas antes de empezar El juego y también mientras la escribía, a ratos pensaba que las escenas de sexo eran demasiado tímidas y otras que me pasaba de la raya.  Pero dudas aparte, la realidad es que disfruté mucho escribiéndola. No me “costó”.


7.          Cuéntanos algo de esta novela que no te hayan preguntado hasta ahora. Me gustaría que hicieras lo mismo con La dama del paso, Mentiras y sueños, Tú en la sombra y Kate Bentley.

Que no me hayan preguntado… Pues podría ser qué es lo que destacaría de cada una de ellas, también podría ser lo que menos me convence, pero ¿te parece si eso lo dejamos para otra ocasión? XD
De El juego de la inocencia lo que más me gusta es Louis d´Argenteuil, por mucho que haya sido un personaje por el que algunos lectores han sentido rechazo, creo que es él quien le da fuerza y personalidad a la novela y le va que ni pintado eso de que no deja indiferente.
De La Dama del Paso podría decir que Arianne, pero me quedo con sus secretos y la forma en que los va revelando, sin ceder apenas, pero de forma que, cuando cae la cortina, me gustaría que quienes leen pensaran: por supuesto, ya lo sabía.
De Mentiras y sueños, escojo los diálogos, porque además están mucho más presentes que en cualquiera de las otras y quería que fuesen rápidos y con chispa. De Kate Bentley me pierde la tensión contenida que se respira entre los protagonistas casi desde el principio hasta el final y de Tú en la sombra elijo el planteamiento, la duda que acosa a Jorge sobre si Irene es o no quien él cree y que le trae de cabeza y espero que con él a todos los que se animen a conocerle.


8.          ¿Cómo es tu método de trabajo? ¿Sigues horarios? Háblanos un poco de tu rincón de trabajo.

Mi método es muy elemental. Solo necesito una idea que capte mi atención y dejar que la trama y el carácter de los personajes se vayan perfilando. Cuando veo claro el desarrollo y el desenlace es cuando comienzo a escribir. Siempre en el portátil, nunca a mano. Me adapto al tiempo que me dejan libre las obligaciones, pero procuro marcarme unos objetivos, un mínimo de palabras o una fecha.
Lo usual es que esté más tiempo sin escribir que escribiendo, dejo bastante espacio entre proyecto y proyecto, necesito despegarme de la historia y cada vez me cuesta más. Y mi rincón de trabajo está donde está mi portátil. Solo necesito un poco de tranquilidad.

9.          ¿Contradicciones en tu proceso creativo? ¿Corriges mucho o piensas que en exceso puede llegar a enfriar la obra?

Pues resulta que corrijo mucho, pero cambio muy poco. Sobre todo, es cuestión de matices, de limar expresiones y añadir detalles. Quizá suene obcecado o poco profesional, pero nunca he reescrito una trama ni modificado un hilo y jamás he eliminado una escena. Soy muy consecuente. Una vez que decido algo, lo que sucede tiene que ser coherente con lo anterior, de modo que los acontecimientos caigan por su propio peso.

Lo que sí hago es dejar pasar el tiempo que sea preciso antes de que vea la luz. Es inevitable además si trabajas con una editorial. Publicar lleva sus plazos y hay que armarse de paciencia. Mientras tanto reviso, reviso y reviso y trato de descubrir todas las pequeñas cosas que pueden deslucir el texto.


10.       ¿En tu opinión en qué medida influyen el lugar de nacimiento y el entorno para ser escritor?

Supongo que todo influye. Todas las experiencias, las circunstancias, pero sin duda escribir es una de las cosas más asequibles y más alcance de los que verdaderamente lo deseen. Es cuestión de probar y ver cómo de lejos puedes llegar.

11.       ¿Cómo fueron tus inicios como escritora? ¿Cuándo te diste cuenta de que te gustaba esto de juntar letras?

Fueron por pura diversión y también por un pique personal. En un foro y con un grupo de amigas. Se me ocurrió una idea. Algo que pensé que les gustaría. Iba a ser algo sencillo, no más que un relato. Me dije que podía hacerlo y además hacerlo bien. Ya que me ponía… Solo se trataba de poner en limpio y en orden unas cuantas líneas claras. Y fue tan adictivo… Por dos años me asaltó una especie de fiebre, acababa una historia y a las dos o tres semanas empezaba otra. No se me ocurría pensar en publicar, lo hacía solo por lo mucho que disfrutaba, por lo que tenía de reto. Y es la misma razón por la que lo sigo haciendo.


12.       Escritura terapéutica. ¿Cómo lo ves? ¿Qué supone para ti el acto de escribir?

Reconozco el valor de la escritura como terapia, pero en mi caso no lo definiría así. Escribir me divierte, me atrapa, me supone un desafío. Pero también es un motivo de inquietud. Cuando no estás convencida o no ves el modo de avanzar, cuando piensas si todas esas palabras que significan tanto para ti tendrán sentido para los demás. En cierto sentido, escribir me complica la vida, pero una vida más simple sería también más aburrida. Así que elijo el riesgo. Esa sería mi definición: escribir es arriesgar.






12.6.14

El juego de la inocencia

Louis la vio tomar una redonda ciruela y morder con avidez el fruto. El jugo saltó con fuerza salpicando su rostro e incluso su pecho, y la muchacha rompió en nuevas risas que las niñas secundaron. La muchacha siguió comiendo deprisa sin dejar de reír y cuando terminó lamió uno a uno sus dedos para limpiar los restos de zumo…
Louis no había visto nada más sensual en toda su vida.
Título: El juego de la inocencia.

Autora: Marisa Sicilia.

Editorial: B de Books.
Páginas: 165.

Precio: 2,60 €.

Argumento: Sensual, erótica y elegante, El juego de la inocencia transcurre en la Francia de finales del siglo XVIII, justo en vísperas de un acontecimiento histórico crucial, en una época conocida por la falta de moralidad de las costumbres y por las muchas desigualdades sociales.
  Louis de Argenteuil, joven ocioso y libertino, ve amenazada la comodidad de su vida cuando su tío Eustache, harto de su desidia y ante su inminente nuevo matrimonio, decide retirarle su ayuda económica.
  Louis tendrá ocasión de desquitarse seduciendo a Hélene Villiers, la futura esposa de Eustache. Una muchacha sencilla e inocente, recién salida de un convento, a quien enseñará toda clase de juegos carnales, siempre dejando intacta su virginidad.
  Resguardar la virtud de Hélene supondrá todo un desafío para Louis, un descubrimiento para Hélene y una sorpresa para ambos.



Ya os adelanto que me ha gustado mucho. Sí, lo sé, no suelo leer literatura con tintes eróticos, pero hay que leer de todo y qué mejor forma que con El juego de la inocencia, que además es histórica.
Pero bueno, no adelantemos acontecimientos.

Esta novela ha sido finalista del Premio Vergara RNR, pronto sabréis por qué.


Nos encontramos en Francia, algún tiempo antes de la Revolución Francesa. Louis de Argenteuil, nuestro protagonista es un noble despiadado y superficial que siempre lo ha tenido todo al alcance de la mano. Al principio es simplemente detestable, eso sí, lo compensa con sus graciosos comentarios sobre todo lo que le rodea, y alguna que otra situación cómica que se gana a pulso.
Louis se quedó atónito.
Los niños no vacilaron. Su excelencia, el vizconde de Tremaine, se vio atacado por una lluvia de proyectiles que le llegaban entre abucheos y risas. Louis se demudó y se cubrió el rostro como pudo para defenderse. Entre el barro comenzó a llegar también alguna piedra. Le pareció que más populacho se acercaba alertado por el jaleo.
Es sin duda el personaje que más evoluciona a lo largo de toda la novela. ¿Y qué es lo que motiva este cambio? Hélene, por supuesto. Es un poco capullo, para que vamos a edulcorarlo, pero sus defectos son precisamente la gracia, la chispa que te hace querer seguir leyendo a pesar de que al inicio de esta aventura no cuente con nuestra simpatía.

Hélene Villiers, se convertirá en la futura esposa de Eustache, el tío de Louis. Es una joven tímida que ha vivido la mayor parte de su vida en un convento donde destacar por cualquier motivo se consideraba pecado. Ella no evoluciona tanto como Louis, pero aún así se hace un hueco en nuestro corazón. La hermana de Eustache, Augustine,  la toma bajo su protección.

Louis no tiene padres, ha vivido siempre con su tío. Su relación nunca ha sido buena, pero aún así le ha estado pasando cierta cantidad de dinero cada mes. Con la aparición de Hélene, nuestro protagonista verá peligrar su herencia, por ello al principio la odia con todas sus fuerzas.


Louis no podía articular palabra. La indignación se lo impedía. Que ese vejestorio hubiese pensado en casarse de nuevo y engendrar un heredero era algo que no se le había ocurrido. Lo cierto era que su tío tenía cincuenta y ocho años recién cumplidos, pero para los veintiuno de Louis aquello era prácticamente la senectud.
   —¡Sois… sois… sois ridículo! ¡Quedaréis como un viejo verde! ¡Casaros seis meses después de la muerte de vuestra esposa con una jovencita! ¡Seréis el hazmerreír de todo París! ¡Murmurarán a vuestras espaldas y se reirán de vos! ¿Y sabéis qué? ¡Yo me reiré más que ninguno! —proclamó insolente sin pensar en nada más que en sus ilusiones perdidas.
Louis se propone seducir a Hélene, pero sin arrebatarle su virtud. Esta será su venganza contra su tío, lo que no imagina, es que poco a poco empezará a sentir algo por ella. Louis, que nunca ha amado a nadie que no sea a sí mismo.
Se nota que detrás de esta bonita historia de amor hay un gran trabajo de documentación. La ambientación es sencillamente perfecta y narra de un modo muy ameno las diferentes clases sociales, la Revolución Francesa, el asalto a la Bastilla, las ideas de la Ilustración y el Terror, durante el cual muchos murieron aguillotinados.
—Os voy a amar siempre.
Hélene sonrió en sus brazos.
—Yo también os voy a amar siempre.
—Entonces nada podrá separarnos
Y no es que fuera una promesa, se trataba más bien de un acto de fe. Después de todo Hélene y Louis estaban enamorados. Y no existe religión más fiel y perdurable que la que nace del amor.
Marisa imita muy bien la sociedad de la época y sus ideas, especialmente las de la nobleza a través de Louis. Las vestimentas y el ambiente también están muy logrados, da gusto, uno es capaz de imaginarlo perfectamente.

Las descripciones están cargadas de belleza, especialmente cuando el tema son los sentimientos.  Unos personajes bien perfilados, la autora  ha sido capaz de sacar las luces y las sombras de cada uno de ellos.

Un buen final, trepidante y lleno de acción.

La verdad, sorprende mucho que una autora que está dando sus primeros pasos en este mundo (hablamos de publicar), haya conseguido un resultado tan increíble. Sin duda tiene talento, talento y muchas horas de trabajo y dedicación.

Devoré el libro en apenas dos días, fue una lectura muy intensa. Adictiva.


12.5.14

Book Tour “El juego de la inocencia” de Marisa Sicilia


Título: El juego de la inocencia.
Autora: Marisa Sicilia.
Editorial: B de Books.
Páginas: 197.
Sinopsis: Sensual, erótica y elegante, El juego de la inocencia transcurre en la Francia de finales del siglo XVIII, justo en vísperas de un acontecimiento histórico crucial, en una época conocida por la falta de moralidad de las costumbres y por las muchas desigualdades sociales.
Louis de Argenteuil, joven ocioso y libertino, ve amenazada la comodidad de su vida cuando su tío Eustache, harto de su desidia y ante su inminente nuevo matrimonio, decide retirarle su ayuda económica.
Louis tendrá ocasión de desquitarse seduciendo a Hélene Villiers, la futura esposa de Eustache. Una muchacha sencilla e inocente, recién salida de un convento, a quien enseñará toda clase de juegos carnales, siempre dejando intacta su virginidad.
Resguardar la virtud de Hélene supondrá todo un desafío para Louis, un descubrimiento para Hélene y una sorpresa para ambos.

Desde el blog Books Around the Magic World llega este tour de El juego de la inocencia de Marisa Sicilia.

Os animo a participar, en su blog encontraréis toda la información necesaria para participar.