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22.3.16

EN UN DÍA SIN ENCARGOS ME DESPIERTO Y PIENSO: QUIERO HACER UN LIBRO SOBRE CACAS. ECAN 2016

Roger Olmos


La ilustración es algo que sale del corazón, se materializa por las venas y sale por los dedos, nos dijo el ilustrador Roger Olmos durante el ECAN de este año en Salamanca. Para los que no lo sepan es un evento que se realiza todos los años en la Facultad de Traducción y Documentación y que reúne a escritores, editores, traductores e ilustradores en varias ponencias que se desarrollan a lo largo del día.

Este es mi segundo ECAN y puedo decir que aprendí tanto como en el anterior, aunque se echó de menos a Jordi Sierra i Fabra :(

Y como todas las artes en el fondo son una, empezaré hablando de la mesa de ilustración, contamos con gigantes como Roger Olmos, Raúl Allen, Tomás Hijo y Juan Díaz-Faes.

Seguro que cuando habéis leído la primera línea habéis pensado que la visión que da Olmos de la ilustración se parece bastante a lo que nosotros sentimos al teclear o garabatear en nuestras libretas. Y es que cuanto más sé de otras artes y del mundo en general veo más clara esa conexión, nos parecemos más de lo que creemos y eso es maravilloso.

Juan Díaz-Faes




















Todo me inspira. Por ejemplo hay días en los que me apetece vestir a mis personajes con camisas a cuadros y eso hago. En un día sin encargos me despierto y pienso: quiero hacer un libro sobre cacas y así nació Escacalógico. Sí, son palabras de Juan Díaz-Faes, tenéis que perdonarme pues no recuerdo literalmente lo que dijo, pero el mensaje era ese.

Nosotros siempre vamos libreta en mano (a veces nos valemos de la tecnología) para absorber esos pequeños chispazos que nos asaltan a lo largo del día. Puede ser cualquier cosa, una conversación, un bar nuevo, la caída de una hoja sobre el pavimento... La inspiración está dentro y fuera de nosotros mismos, solo tenemos que estar atentos y cazarla al vuelo. El arte nos obliga a examinar la realidad y a nosotros mismos, yo misma me fijo ahora mucho más en cuanto me rodea que durante mis años mozos :P Sí, soy de esas escritoras despistadas que caminan con la cabeza entre las nubes, sí esa que no te saluda porque no te ve soy yo (holis ^^).

Raúl Allen.
Raúl Allen nos habló de la importancia de conocer a los compañeros del mundillo y de acudir a eventos donde además podamos aprender y mostrar nuestro trabajo. No se trata solo de hacer contactos, sino de aprender y disfrutar siendo lo que somos: artistas.

Yo dentro de lo posible, siendo como todavía soy una estudiante, acudo a cuantos puedo, pero el tiempo y el dinero a veces lo hacen imposible. Este tipo de cosas a mí por lo menos me hacen volver a casa con las pilas cargadas y muchas ganas de compartir con el mundo mis historias, además la mayor parte de los compañeros son muy solidarios y por lo general la atmósfera suele estar cargada de buenas vibraciones, sueños y muchas ganas de trabajar duro.

Nutrirse con la cultura popular y no popular, empaparse de otras culturas y tratar de superarse a uno mismo probando nuevas técnicas y otros tipos de arte: talla, grabado, ilustración... esto es lo que podemos apreciar si prestamos un poco de atención a la totalidad de la obra de Tomás Hijo.
Tomás Hijo
Es importante no olvidarnos de alimentar a la musa, a ese subconsciente del que ya hablaba Ray Bradbury. Él recomendaba en su libro Zen en el arte de escribir unas lecturas variadas: ensayo, poesía, teatro, ficción, revistas... Día a día puede que se note poco, pero al cabo de unos años si aplicamos esto también al cine, la música... y todo aquello que nos apasiona terminaremos con un equipaje de conocimientos y vivencias que enriquecerán nuestras obras. Y es que el artista tiene que ser curioso. Alguien que carece de curiosidad está muerto en vida.

Para terminar la velada los ilustradores tuvieron a bien dibujar en la parte de atrás de los carteles publicitarios del ECAN y pudimos llevarnos un recuerdo. En mi caso un lindo conejo de Roger Olmos, un homenaje a Hora de aventuras de Juan Díaz-Faes y un retrato mío aguardando en la cola de la mano de Raúl Allen.

Fue un buen día.