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11.2.15

El campo semántico personal


Pinterest

Durante las últimas semanas he estado inmersa en la lectura de un libro maravilloso, se trata de uno de los manuales de escritura de Silvia Adela Kohan. Es curioso cómo esta mujer consigue enganchar al lector —como si estuviésemos ante una novela—, hacerlo reflexionar acerca del complejo mundo de la escritura y sacar lo mejor del escritor que llevamos dentro.

Me encontraba sumergida entre sus páginas cuando el campo semántico personal irrumpió en mi campo de visión. Sí, desde entonces no he dejado de pensar en ello y es que por ahí comienza un escritor a forjar su estilo, esa marca que lo hará reconocible a los ojos de sus lectores.

Evanescente. Pluma. Crisol. Niebla. Añil. Glauco. Etéreo. Cadencia. Blanco. Albo. Niebla. Vampiro. Alquimia. Luna. Viento. Lobo. Lágrima. Ánima. Sueño. Bruma. Griego. Mundo. Creador. Psicopompo.

Estas son algunas de las palabras que componen mi campo. Es curioso, después de hacer el ejercicio y reunir unas cuantas palabras me he puesto a examinar mis escritos y… ¡sorpresa! Ahí están.

¿Cuál es mi criterio? En algunos casos mi elección responde a la bella estética de la palabra en sí, otras evocan sensaciones o recuerdos y por último están aquellas cuyo significado me agrada.

Os animo a probarlo, es increíble lo mucho que ayuda a conocerse a uno mismo como creador de mundos. 

Por supuesto también sería recomendable analizar nuestra forma de ordenar los elementos en una oración o la forma de puntuar... pero eso ya es otra historia ;)
We heart It

14.8.14

Manías relacionadas con los libros


¿Manías? ¿Yo? ¡Ni de coñ...! Bueno vale, sí, me habéis pillado.

Hace poco estaba hablando con una amiga sobre el tema y la conversación dio para rato. Por lo visto los amantes del mundo de la lectura somos unos maniáticos de cuidado y si además escribimos ni te cuento... pero eso será en otra entrada. Hoy nos ocupan los lectores.

1. Oler los libros.

Da igual que sean nuevos, viejos, prestados... es superior a mí, voy a hacerlo sí o sí (en clase me miran raro, pero qué se le va a hacer xD) Jó, huelen tan... tan... bien.

2. Llevar siempre uno encima.

Acostumbro a transportar mis cosas en una pequeña mochila negra, ésta siempre pesa demasiado para su tamaño. Dicho misterio se resuelve en cuanto saco algo de ella, dejando al descubierto la tapa del libro en cuestión. ¡No me miréis así! ¡Hay que estar preparado! Nunca se sabe cuándo se va a necesitar un poco de lectura.
3. Leer siempre antes de dormir.
Da igual que llegue reventada, que los párpados se me cierren o que en la calle estén de juerga. Necesito leer, aunque solo sean un par de páginas, si no lo hago no dejo de dar vueltas en la cama : S Os preguntaréis, ¿por qué esa fijación? Y yo os pregunto, ¿por qué no? Con lo fácil que es darme el gustito y dormir luego a pierna suelta. ¿Eh?
4. Tener siempre el diccionario a mano.
Durante el día leo en el estudio, con el ordenador encendido y la página de la RAE abierta, esperando. Ocurre tarde o temprano, aparece una palabra que no conozco, o de cuyo significado no estoy 100 % segura. Lo más sensato es terminar con esa agonía cuanto antes y averiguar qué quiere decir la dichosa palabra... porque si no lo hago llegará un punto en el que sea consciente de que estoy leyendo de forma automática, sin enterarme de nada. ¡Y todo porque no puedo dejar de pensar en esa palabra!
De ahí los Post-it que cubren las páginas en blanco del volumen.
5.  Leer en todo tipo de sitios (cuanto más exóticos mejor)
En las horas libres de clase podréis encontrarme en alguna cafetería cercana, degustando un buen libro. Normalmente los lectores suelen preferir la soledad y la calma, pero me resulta reconfortante el murmullo de los clientes y el olor a café recién hecho.
La piscina es otra buena elección, un parque, el campo, un banco en mitad de la calle, las escaleras de la casa de un amigo, en clase, el autobús... 
6.  Anotar a diario mis progresos en Goodreads.
Adoro Goodreads, puntuar libros, reseñarlos, recomendarlos... hacer listas de lecturas pendientes... ver qué leen mis amigos y en qué punto están. Además del reto de cada año.
Ojear las páginas de otros autores * . *...
Aprovecho para recomendaros la mía, así podréis estar al tanto de mis modestos pasos en el mundillo ^ ^
Mi página como autora.
7. Llevar una lista con las lecturas del año.
Me gusta comparar el volumen de lecturas del año con las de los pasados. De este modo imagino todo tipo de retos para el año siguiente: más títulos, más teatro o poesía, ensayo...

Y siento una tremenda curiosidad por las listas de otros. ¿Qué hay de las vuestras? ; )

Pues estas son mis manías, ahora que ya he terminado de enumerarlas me doy cuenta de que son muchas >_<¨  Siento curiosidad por saber si soy la única o vosotros también tenéis vuestras cosillas.
¡Vamos! ¡No seáis tímidos!


19.9.13

¿Planificación o Improvisación?


Mmm este es un tema realmente complicado para algunas personas, antes de nada aclaro que ambas elecciones tienen sus ventajas y sus desventajas. Yo recomiendo utilizar ambas, dependiendo de la historia, eso sí, si esta es tu primera novela, te aconsejo la planificación, todo el proceso será más sencillo.

Antes de proseguir quiero dejar bien claro que esta entrada contiene únicamente mi opinión y mi experiencia. Lo que se dice aquí no debe tomarse de ningún modo como una norma rígida o al pie de la letra. Ante todo quiero que sirva de ayuda a aquellas personas que todavía no saben muy bien cómo encarar su historia. También quiero conocer vuestra opinión :)
Improvisación


Sin esquemas, sin resúmenes por capítulos. Libertad total. Es una forma muy divertida de crear y estimular el músculo de la imaginación, eso sí, tienes el riesgo de quedarte en blanco, sin saber cómo continuar. Claro que esto también puede ayudarte a desarrollar tu ingenio.
Cuando la termines tendrás mucho más trabajo por delante que en el primer caso, ¿por qué? habrá muchos más errores, al no tener todo el argumento bien planificado, puede que haya piezas que no encajen, contradicciones, preguntas sin resolver...

En resumen, este método te enseña también que una idea, no es una historia. Una historia se compone de muchas ideas entrelazadas, que deben funcionar entre sí. Por eso recomiendo no utilizar este método hasta no tener un poco de experiencia, ya que con ella, es mucho más fácil salvar los distintos problemas que pueden surgir durante la creación. Eso sí, hay gente que a pesar de ser la primera se desenvuelven maravillosamente.


Planificación


El método seguro. De esta forma te aseguras sí o sí de tener todos los cabos bien atados, no te quedaras en blanco y en principio no deberías tener ningún problema para terminar tu novela.
En mi caso lo que hago es hacer un resumen por capítulos para comprobar que todo funciona, fichas para los personajes, así los conoceremos mejor. Y un resumen de todo el argumento tampoco viene nada mal, así cuando te pregunten de qué va tu novela podrás contestar en un plis plás. Esto también es útil cuando te dispones a enviar tu obra a una editorial.

 Una vez tengas todo esto listo... ¡que comience la escritura!


Y vosotros... ¿Planificación o improvisación?

13.9.13

Sobre la escritura y otras adversidades


En la reflexión anterior hablamos sobre el reto que supone la escritura de nuestra primera novela. Ahora quiero centrarme en las adversidades que debe superar aquel que quiere convertirse en creador de mundos. Muchos sueñan con convertirse en escritores profesionales, otros tan solo quieren disfrutar de un buen rato haciendo lo que más les gusta. Por supuesto necesitamos un plan B, ya que conseguir llegar a la meta es difícil, no imposible, pero sí complicado. Aprender a escribir bien requiere mucho tiempo, paciencia, humildad y ganas de trabajar, por ello nos conviene tener un medio para ganarnos la vida mientras vamos mejorando.

Por otro lado están aquellas personas que no creen en ti, ni siquiera como aficionado o aficionada a escribir. Yo hace algunos meses viví una experiencia de este tipo, llegaron a decirme literalmente que escribir era desperdiciar mi vida, malgastar mi tiempo, que no servía para nada. Esta persona había leído mi primera novela, e hizo una crítica bastante destructiva de la misma... Aclaremos una cosa, yo quiero críticas, que me digan qué cosas hago mal, pero constructivas por favor. No es la primera persona a la que veo hacer esto, o comentarios de este tipo, y estoy segura de que algunos de vosotros os habréis encontrado en situaciones similares.

Lo admito, en ese momento aquellas palabras me hicieron mucho daño, pero a pesar de ello, yo seguía teniendo una cosa muy clara: me encanta escribir, cada día más. Y no pensaba dejarlo solo porque una persona frustrada me lo dijera. No.
Ahora veo las cosas de forma diferente, y esa mala experiencia me sirvió para ser más fuerte. Y si a vosotros os ha pasado, espero que también lo veáis de este modo, ya que es lo único positivo que puede sacarse de algo así.
Ese día recordé algunas entrevistas que había visto y leído de Jordi Sierra i Fabra. En muchos momentos de su vida, la única persona que creía en él fue ¡él mismo! Y yo creía en mí, me gustaba, y a día de hoy no sé si algún día conseguiré cumplir mi sueño, pero lo que sí sé, es que quiero seguir creando mundos. Ya van dos novelas terminadas y numerosos relatos, cada vez me siento más feliz y disfruto más. ¿Por qué iba a dejar de hacerlo? La escritura forma parte de mí, si no escribiera no sería yo.

Escribo esta reflexión por si os sirve, por si alguna vez habéis pasado por algo similar, o lo estáis pasando ahora. No dejéis que esas personas grises os hagan sentir mal, o desprecien vuestro trabajo.
Las críticas siempre se agradecen, pero si son destructivas, dejan de ser críticas y no merecen vuestro tiempo. Así que creed en vosotros mismos y no os deis por vencidos. Pues en la mayoría de los casos, estos "críticos" ni siquiera han sido capaces de terminar algo, o de luchar por sus sueños. No dejéis que contaminen aquello que os hace sentir tan bien.

30.7.13

Tu primera novela




 A lo largo de mi vida he empezado muchas novelas que nunca terminaba, pero este año terminé por fin la primera, Gehenna, de la que algunos habréis oído hablar. Nuestra primera novela terminada nos hace sentir únicos, especiales, capaces de mil y un proezas. Pensamos que es genial, que tiene... algo, al fin y a cabo nos lo hemos pasado realmente bien escribiéndola.                                                         

Ahora mismo he terminando mi segunda novela y me siento bastante orgullosa por haberlo logrado. Puede que para muchos no sea gran cosa, pero yo me siento bien. El otro día estaba hablando con mi amiga Rebeka sobre este tema: nuestras primeras novelas. He estado reflexionando mucho sobre ello y me gustaría que hablásemos aquí sobre ello, así que en los comentarios me gustaría conocer vuestras experiencias y saber qué opináis sobre lo que os cuento. Pero bueno, no empecemos la casa por el tejado, en primer lugar os cuento cómo lo veo yo.                                         

Esa primera historia finalizada ha sido durante muchos meses nuestro gran reto, nuestra meta. El camino ha estado sembrado de dudas, miedos... ¿gustará a alguien? ¿seré capaz de terminarla? son tan solo algunas de las preguntas que nos formulamos durante el proceso, que también está lleno de ilusión, diversión y trabajo, mucho trabajo. Para mí, cualquiera que consiga acabar una, ya ha logrado una gran victoria, pues son muchos los que durante su vida han sido capaces de poner fin a uno solo de sus proyectos.                                   

Pero en concreto me gustaría hablar del resultado final. En mi caso, por mucho que me guste Gehenna, cuanto más la leo más errores encuentro. Lo peor de todo es que son errores, que más bien son despistes, cosas que yo sé, pero por alguna razón en su momento no hice bien. Sin embargo en esta segunda novela, esos errores no están (aunque por supuesto tiene otros xD). La estoy escribiendo mucho más rápido, con Gehenna tardé un año y algunos meses. La segunda llamémosla N2 la he terminado en mes y medio. ¿Veis a dónde quiero llegar? He ganado seguridad y mayor destreza, todo fluye de forma natural, ya no siento esos miedos. Simplemente disfruto con el proceso.  
                                                        
La primera novela sirve para demostrarte a ti mismo que puedes hacerlo. Para ayudarte a creer en ti, es una prueba de lo que podrías hacer algún día si sigues esforzándote. Normalmente a casi todos los autores les ocurre, sus primeros trabajos se quedan en un cajón cogiendo polvo. Aunque hay algunos casos en los que tiene la calidad suficiente para ser publicada.  Por eso entre todas cosas, he decidido dejar de martirizarme con ello. Claro que seguiré corrigiendo y corrigiendo, pero con calma y sabiendo que esta aventura, este mundo mío, ya ha cumplido su función.  Y sí, la intentaré mandar algún sitio, ya que la he escrito, creo que se merece que la intente, aunque ya de antemano conozca el resultado. ¿Y quién sabe? Con trabajo y constancia los sueños pueden hacerse realidad.                   

Bienvenidos de nuevo a Epidemia ;)           
 


11.4.13

El manifiesto de la Literatura Juvenil




Os traigo un bonito manifiesto sobre la la Literatura Juvenil, que seguro que os encantará. Ha sido creado por El Templo de las Mil Puertas. Creo que este tipo de iniciativas son muy buenas, ya que hoy en día son muchos los que tienen este tipo de prejuicios, y es una pena ;)


18.1.13

¿Te atreves a soñar?



Sé que en Epidemia hay bastantes soñadores y soñadoras. Los hay fantasean con crear mundos, otros utilizan lápiz o pincel, unos trabajan con acordes y sentimientos, plasman su realidad por medio de la fotografía...
Hay tantos sueños como soñadores, todos tenemos uno, y normalmente se nos enseña que hay que ser realistas. Soñar es una perdida de tiempo dicen otros. Pues no, se equivocan. Los grandes avances de la humanidad en cualquier campo han sido fruto de miles de corazones con alas, que un buen día alcanzaron su sueño.
Otros lo han hecho,
¿Por qué no vas a poder hacerlo tú?