Era una extranjera. Solo una persona que no estuviera
acostumbrada a los rigores inclementes del desierto podía exhibir quemaduras de
ese calibre.
Además, era una esclava. La tosquedad de sus ropas la
delataba.
Título: Tuareg.
Páginas: 352.
Precio: 17,95€.
Sinopsis: El Sáhara, 1890. Cuando Beatriz Ayala vuelve en sí, después de estar a punto de morir
en el desierto, tiene una sola idea en la cabeza: regresar a su hogar en
España, del que fue brutalmente arrancada para ser vendida como
esclava.
Nada ni nadie va a impedírselo. Ni siquiera Tahir Abdul-Azim, el
poderoso líder tuareg que la ha salvado de las garras de la muerte, tan
atractivo e imponente que despierta en ella un fulgurante deseo
imposible de dominar.
Pero él no parece opinar lo mismo. Tahir vive para su pueblo, y está
dispuesto a cualquier sacrificio por él. Sobre todo si ese sacrificio
incluye hacerse cargo de una hermosa y testaruda mujer por la que se
siente irremediablemente atraído. Consciente de que pertenecen a mundos
totalmente opuestos, pero dispuesto a vencer su carácter obstinado para
convertirse en el amo de toda su pasión, la acepta como huésped.
Iniciarán así una aventura, en un paraje asolado por las luchas internas
de poder y los efectos devastadores de la colonización, donde Beatriz
será capaz de sortear toda clase de peligros, excepto uno: resistirse al
oscuro embrujo del hombre que la protegerá con su vida, irrumpiendo con
fuerza en su corazón.

Esta preciosa novela fue un regalo que supuso para mí todo un descubrimiento, ya que he tenido la oportunidad de sumergirme en esta emocionante historia, donde la trama romántica a pesar de ser central en toda la obra, no es la única. Intrigas, luchas de poder en una tierra que está siendo colonizada, errores que se pagan con la vida y las tradiciones ancestrales de un pueblo sencillo y aún en contacto con la naturaleza. Todo esto sustentado por un delicado equilibrio que se romperá en el momento en el que nuestro protagonista, Tahir, acepta a la indómita Beatriz Ayala como su huésped.
La carta de presentación de Tuareg, es una preciosa portada en la que predominan dos colores: el azul y el dorado. La imagen es sencilla, con pocos elementos, pero estos están muy bien integrados. Podríamos dividirla en dos partes: En la superior encontramos el rostro de Tahir oculto por el turbante azul típico de su gente, dejando únicamente a la vista su poderosa mirada, del mismo color que su ropa. Este primer elemento se va difuminando con el firmamento, para dejar paso a las dunas doradas del Sahara en la segunda mitad de la portada. En el centro destaca el título y nombre de la autora.
Como ya he dicho, una estructura simple, pero muy efectiva.
—Tú aún no me conoces —replicó con voz queda.
—Tenemos tiempo para eso, así que no estés triste.
El tono despreocupado de Tahir consiguió que las lágrimas
fluyeran traicioneras por sus mejillas.
—Me arrebataron mi vida —suspiró entre sollozos—. Mi libertad.
Todo. ¿Cómo no estar triste?
—Conmigo no deberías sentirte prisionera, Beatriz. Jamás te
obligaría a nada.
Y ese nada incluía el beso compartido momentos antes, claro.
Debo destacar el inmenso trabajo de documentación llevado a cabo por Elena Garquin, que página a páginas nos ayuda a absorber la cultura de los tuareg, sin llegar a saturarnos. Nos familiarizaremos con términos como takuba (espada típica), meharis (dromedarios), jaima (tiendas), amenokal (cargo político)...
Una forma perfecta de pasar un buen rato con una historia preciosa y de aprender, dicho sea de paso.
El comienzo es impactante, un hombre misterioso busca a Betriz Ayala. La joven española consigue huir de Arslan, el jefe de una de las Confederaciones de tribus tuareg; enemigo declarado de Tahir. La extranjera consigue escapar a su destino, pero no contaba con la brutalidad de la vida en el desierto. Tahir la encontrará al borde de la muerte y la tomará como su huésped, aún sabiendo que se enfrenta a la ira de Arslan.
Meharis
No contaré más detalles sobre la trama para evitar los spoiler, me centraré en el estilo de la autora.
La prosa es ágil y la acción no decae en ningún momento, las descripciones bellas y cuidadas, junto con el exótico y atractivo marco histórico hacen de esta novela una lectura adictiva.
Contienen todos los elementos clásicos de este género, pero con un toque fresco, así que es una buena apuesta para los habituales del género.
Todas las tormentas del mundo estallaron en su interior
cuando la boca de Tahir presionó la suya con exigencia, sin ninguna delicadeza.
Pretendía enseñarlo algo verdaderamente arriesgado, inmoral. Algo de lo que
tuviera que avergonzarse, y lo consiguió.
Me hubiera gustado que la autora hubiese profundizado más en los villanos de la historia, los que me conocéis ya sabéis que siento debilidad por este tipo de personajes, y que cuando están bien construidos pueden ser el perfecto contrapunto para nuestros protagonistas. Arslan, Eloy Valbuena y su hermana... Es muy poco lo que sabemos sobre ellos.

Otro
aspecto que me resultó un poco pesado es
la continua descripción de
los cuerpos de ellos, idealizándolos, esa parte le quitaba un poco de
realismo. Pero es solo mi opinión.
Esas son las únicas pegas que podría ponerle a Tuareg.
La historia de amor entre Beatriz y Tahir es muy tierna, explota el choque entre culturas, así que al principio y debido al trauma sufrido, nuestra protagonista se resistirá con todas sus fuerzas.
Nos encontramos ante dos personajes muy bien perfilados, complementarios, con sus defectos y sus virtudes. De los secundarios a penas tenemos unas pinceladas, pero muy bien dadas, muestra de ello fue la ternura que sentí por Obeid, Raissa y Gulnar.
El final y los capítulos previos están llenos de tensión, miedo por el futuro de esos personajes con los que hemos reído y soñado a lo largo de sus trescientas páginas.
¿Conseguirán superar Beatriz y Tahir el ciclón que se avecina?
Para averiguarlo tendréis que sumergiros en estas páginas, viajar a estas tierras hermosas, pero terribles y abrir vuestros corazones.
Elena Garquin
Nació en Benavente (Zamora), donde reside actualmente con su marido y sus dos hijos.
Cursó los estudios de derecho en la
Universidad de Salamanca, pero desde niña su verdadera pasión fueron los
libros. La vocación de escritora le llegó a través de la lectura, y
reparte su tiempo entre esta y su familia.
Le encanta el cine, y adora el campo y la naturaleza.
Escribe desde la adolescencia, aunque
dejó de hacerlo cuando se casó. Después de bastantes años, decidió
retomar algo que para ella se ha convertido en una forma de vida, y
ahora publica su primera novela bajo el sello editorial
Pamiés.