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17.11.15

GEHENNA EN LOS FOROS DE LGG. UN EXPERIMENTO, UNA ESPINITA


Fanart Melissa99

Han pasado muchos años desde que ideé Gehenna. Escribirla fue una prueba dura, yo nunca había terminado una novela, eran muchas las que había dejado inconclusas.
A pesar de todos los fallos que tiene es especial, es mi primera novela, la que me enseñó que podía hacerlo... 426 páginas después tenía una historia que me gustaba, imperfecta, pero que me hizo muy feliz.

¿Por qué he decidido subirla al foro tanto tiempo después? ¿No debería aplicar todo lo que he aprendido al escribir otras tres novelas, una treintena de relatos, microrrelatos, poemas? Hay una razón para ello. Cuando terminé de escribir Gehenna un profesor se interesó por ella, quería leerla y yo accedí gustosa. No penséis que esperaba alabanzas de ningún tipo, sabía que al ser la primera no podía ser buena, que el camino a recorrer era muy largo, yo quería una crítica constructiva.

Fanart de Rebeca Bañuelos
Me encontré con algo diferente.

En aquel momento recibí la que sería mi primera crítica, la más destructiva de todas cuantas he recibido durante estos años. Esta persona —que en el fondo no lo hizo con verdadera maldad— se escudaba con argumentos del tipo es que nada es lo que parece, me recuerda a Stephen King y eso no me gusta (por aquel entonces no había leído nada de este autor que hoy se cuenta entre mis imprescindibles).

En esto podemos estar más o menos de acuerdo, pero la cosa fue a más.

Trató de convencerme de que lo dejara, que escribir era una pérdida de tiempo, que estaba desperdiciando mi vida. Según él, se escribe un libro —si acaso— en la vejez. En su momento me dolió mucho, me revelé contra la idea de no volver a juntar letras. Siempre me ha hecho sentir bien, había probado mi voluntad al terminarla y sentía que ya no había vuelta atrás.

Comentarios de los lectores del foro
Ese día llegué a casa hecha una pena, me senté frente al ordenador y vi una charla de Jordi Sierra i Fabra en una escuela de Medellín, Colombia. El autor contaba la siguiente anécdota: en su infancia y adolescencia nadie creía en él, en el colegio la propia profesora le había dicho: usted es un burro Sierra, deje de soñar, nunca será escritor. Jordi dice que llegó a casa llorando y pregunto en voz alta: ¿Alguien cree en mí? Comprendió que había alguien que sí, lo hacía, que siempre creería en él. 

¿Adivináis de quién se trata? En efecto, él mismo.

Yo viví esto como una suerte de epifanía.


Por eso queridos lectores y amigos, decidí subirla tal cual al foro. Quería conocer la visión imparcial que aquellos lectores podrían tener de la obra, que criticaran todo lo criticable. Sobre todo necesitaba saber si aún con todos sus fallos podía proporcionar entretenimiento, emociones, misterios, si serían capaces de encariñarse u odiar a alguno de los personajes.

Comentarios de los lectores
Hoy me alegro de haberlo hecho, por el camino he conocido a gente maravillosa y Gehenna está más viva que nunca.

He recibido todo tipo de regalos maravillosos: reseñas, fanarts...

Es probable que siga para siempre en un cajón (carpeta del ordenador) o quizá algún día me anime a reescribirla y regalársela a todos los lectores de mi blog. Aún no lo sé, pero lo que sí tengo claro es que no tengo palabras para agradeceros que nos hayáis acompañado en este viaje a Alec, Lucca, Gahrel y a mí.
Comentarios de los lectores













Hace unos días Mara Oliver hablaba en su blog acerca de la importancia de dar a conocer nuestros escritos, aún aquellos que no merezcan ser publicados: para aprender hay que ser leído. Esa fue nuestra conclusión. No podemos dejar que el miedo o las frustraciones ajenas nos paralicen, creo que en una sociedad como la nuestra tener un sueño es un tesoro, se cumpla o no, nos otorga un propósito. 

Conozco a muchas personas que no poseen ninguno, les preguntas qué esperan de la vida, qué les quita el sueño o el típico: ¿y tú qué quieres estudiar? ¿a qué te vas a dedicar el resto de tus días?
Fanart de Blanca Herrero España


La mayoría no saben qué contestar. Con el paso de los años, constatar esto me sorprendió mucho, yo imaginaba que cada uno guardamos un sueño único, oculto en nuestro interior (ideas románticas que tiene una).

Hoy me sigue gustando esa primera novela (casi prehistórica), metí en ella todo lo que era importante para mí: el amor al arte y la cultura (referencias musicales, literarias, pintura...), mis personajes no eran perfectos pero habían un motivo detrás de cada uno de sus actos, la desesperación o la ira los llevaba a equivocarse... Lo sobrenatural y buena parte de lo que he leído acerca del ocultismo se veían reflejados en estas líneas. También había lugar para el amor, la visión que yo ofrecí en este mundo era la de que las personas podían quererse tal y como eran, sin necesidad de estar juntas, las distancias entre los personajes no eran más que un modo de evidenciar sus sentimientos, casi un acto de fé que les llevará al desenlace.

Y como los lectores de este blog sois también amigos, quería compartir con vosotros este experimento y el germen que lo detonó. He compartido con vosotros un pedacito de mi alma, pero no debería avergonzarme, cada vez que escribimos lo hacemos.

¡Un abrazo de corazón, las estrellas brillan por vosotros esta noche!

Fanart Rebeca Bañuelos

29.7.15

LA VOLUNTAD EN EL ACTO DE ESCRIBIR... ¿BRUJERÍA?


Un aspecto fundamental en la vida de un chamán es la voluntad. Decidir y ordenar la propia conducta, ejercer el libre albedrío... eso y mucho más es la voluntad. A ellos les lleva hasta el autoconocimiento, los senderos que recorren estos hombres y mujeres son en muchas ocasiones oscuros, pero poseen una belleza difícil de expresar con palabras.

El dominio del cuerpo y la mente, controlar un aliado, curación, unificación del alma, los viajes a otros mundos... Todo comienza y termina con la voluntad.


Con el arte sucede lo mismo. Hoy quiero hablar de la escritura, que es por lo que todos estamos aquí (escribiendo) en mi caso y (leyendo) en el vuestro estas líneas.

Si frecuentáis este blog  estaréis al corriente de que he pasado todo julio inmersa en el NaNoWriMo con la novela Proyecto Alissa (título provisional). Esta herramienta favorece mucho la voluntad, te ayuda a crear ese hábito imprescindible para el escritor, necesitas un mínimo de 1.600 palabras para cumplir los plazos. ¿Cuál era el objetivo? Escribir 50.000 palabras, que vienen siendo unas 200 páginas.

Así es cómo se hace: Te sientas frente al teclado y pones una palabras después de otra hasta que está hecho. Es así de fácil y difícil.

-Neil Gaiman.

¡Hoy, 29 de julio del 2015 he alcanzado las 50.321 palabras! 

Gabriella Campbell en un artículo de su blog llamado 20 maneras de volver a enamorarte de la escritura, propone una maratón, en este caso de escritura y no he podido evitar compararlo con el NaNoWriMo.
Demostrarte que puedes escribir un mínimo de 1.600 o 2.000 palabras TODOS los días, sin excepción fortalece la voluntad. Es verano y las tentaciones son varias, piscina, cine, invocar a Cthulhu o a Dagon... llegas agotada a casa, unas veces ya tienes hecha tu parte, otras no. Y pase lo que pase, no importaba lo tarde que terminase, SIEMPRE terminaba.

Creo que es mucho más importante escribir todos los días, sea más o menos, que el  darte un atracón uno o dos días y después pasarte semanas sin escribir. Conozco a mucha gente que vive dominada por estos estímulos.

Me gustaría recomendar, ya que estamos, un maravilloso libro de Haruki Murakami, De qué hablo cuando hablo de correr. Esta obra es una especie de autobiografía mezclada con un ensayo muy personal acerca de las relaciones entre terminar una novela y el acto de correr.

Y es que las carreras de larga distancia han ido educando y formando (en mayor o menor medida, para bien o para mal) a esta persona que soy yo ahora. Así que presumo que, en adelante y mientras me sea posible, tendré que seguir viviendo y sumando años junto a todo lo que tenga que ver con ellas. Supongo que ésa es también una (y no pretendo calificarla de coherente) forma de vivir. O, mejor dicho, es la única que a estas alturas puedo elegir, ¿no?

También hace hincapié en la necesidad de hacer deporte, sobre todo si eres un escritor, ya que nuestra rutina nos lleva poco a poco a una vida sedentaria. Es una buena herramienta para el autoconocimiento, al igual que la escritura, Murakami contesta a preguntas como: ¿en qué pienso mientras corro?

Una lectura inspiradora, te carga las pilas y además gusta sentirse identificado con muchas de las cosas que comenta a lo largo de este pequeño viaje. Si os gusta este autor es una buena forma de conocerlo más a él y a su obra, pues el libro está cuajado de anécdotas sobre la creación de sus novelas.

Es muchísimo mejor vivir diez años de vida con intensidad y perseverando en un firme objetivo, que vivir esos diez años de un modo vacuo y disperso. Y yo pienso que correr me ayuda a conseguirlo. Ir consumiéndose a uno mismo, con cierta eficiencia y dentro de las limitaciones que nos han sido impuestas a cada uno, es la esencia del correr y, al mismo tiempo, una metáfora del vivir (y, para mí, también del escribir). Probablemente muchos corredores compartan esta opinión.

A día de hoy son muchos los que todavía piensan que la voluntad es algo con lo que se nace, que no puede ser entrenado. ¿Creéis que es cierto? ¿O por el contrario se os ha revelado como una habilidad más en la que podemos mejorar y seguir creciendo? 

Puede que al final solo sea cosa de brujería...