We Heart It
Epidemia necesitaba un cambio.
Lo tenía
claro desde hacía meses, pero ignoraba en qué se convertiría este rincón.
Parece que fue ayer, pero este
blog lleva funcionando desde el 2011. Ha pasado por muchas etapas en
lo que a línea editorial se refiere y estética. Renovarse o morir. Evolución.
Por eso he escogido la metáfora
del Uroboros para hablaros de esto. Al igual que esta serpiente
que se muerde la cola, creo que todo en esta vida se mueve a través de
ciclos, fluye. Este símbolo tiene como mínimo 3.000 años, una historia. Y
eso me gusta.
Confieso que en algún momento he
pensado en echarle el cierre y abrir otra bitácora, idea que por supuesto, he
desechado al instante. Tenga muchos, pocos o ningún lector adoro Epidemia, es mi lugar especial y no pienso
abandonarlo a la primera de cambio. Me gusta pensar que soy leal y en
este asunto no iba a ser diferente.
No creáis que durante este
tiempo he estado parada, he escrito como nunca, esa ha sido y es mi
prioridad. He comprendido que blogs de reseñas hay muchos y que aunque
disfrute haciéndolas no quiero que ocupen la mayor parte del contenido, ya
hay otros bloggers que las hacen mucho mejor.
Publicaré aquellas reseñas a las
que ya me había comprometido y después tan solo reseñaré unos pocos
libros que provoquen un verdadero impacto en mi mundo interior. Nada más.
We Heart It
¿Y en
qué se centrará Epidemia? En mi
faceta de escritora. Sé que para muchos solo son escritores
aquellos que han sido publicados por grandes sellos y ya tienen una
trayectoria. Dejad que me explique. La escritura junto con la lectura
ha sido una constante en mi vida, desde que puedo recordar he soñado con
crear mundos. A veces pienso que paso más tiempo en mi mundo interior
que en el exterior.
Creo que
junto con mis seres queridos esto es lo más importante, lo más valioso que
tengo. Llevo escribiendo casi desde los nueve años, eso sí, no empecé a hacerlo
en serio hasta que no llegó 2012.
Ahora, desde
la perspectiva que solo el tiempo otorga, he comprendido que eso solo se debía
a la falta de confianza. Todo cambió cuando terminé mi primera novela, Gehenna. Fue una experiencia única, mi preciada
gigante de cuatrocientas sesenta y dos páginas, la primogénita que lo cambió
todo.
Ha pasado
mucho tiempo desde entonces, he escrito tres novelas y actualmente trabajo
en la cuarta. Medio centenar de relatos. Algunas publicaciones. Mi
incorporación a Ánima Barda y Pulpture.
Me he
enfrentado a muchas adversidades, como todos: críticas autodestructivas,
indiferencia, envidias... También
muchas alegrías fruto del duro trabajo otras inesperadas y geniales.
Gracias a este mundo he conocido a personas excepcionales entre las que puedo contar a amigos maravillosos.
Gracias a este mundo he conocido a personas excepcionales entre las que puedo contar a amigos maravillosos.
Me siento escritora.
Así de
simple.








