COLECCIONISTA
Oh, disculpa, criaturita. ¡Qué maleducado! ¡Oh, sí, qué maleducado! Permite que me presente, mi nombre es Marcus, pero todos me llaman el Coleccionista.
¿De qué materiales se componen los sueños? ¿Son todos los sueños iguales? ¿Cuánto vale un sueño? ¿Estarías dispuesto a vender los tuyos?
El coleccionista de sueños es mi primera obra de teatro, juego con todas esas premisas, aquí los sueños son algo tangible con forma, tamaño y color; una rara avis demasiado apetecible para algunos personajes que se pasan las noches en vela, en busca del sueño perfecto. En efecto, me refiero al Coleccionista. Este excéntrico, fascinado por los sueños de la pequeña Delfina está dispuesto a todo con tal de hacerse con ellos. La niña y Ludo, su peluche, tendrán que decidir si merece la pena renunciar a sus sueños.
No todos los días lo que uno escribe se lleva al escenario. El coleccionista de sueños ha sido representado en el Museo Etnográfico de Zamora, en colaboración con la USAL y la Junta de Castilla y León hemos participado en esta V Jornada Provincial de Fomento de la Lectura.
 |
| Los enmascarados. |
En cuanto al reparto Elena se encargó de dar vida al Coleccionista, Delfina... yo era Delfina, los rostros ocultos bajo los enmascarados corresponden a Marta y Miriam, Ludo, defendió con maestría el papel de Ludo y Patricia encarnó a la madre de Delfina. Y Galo Sánchez fue el encargado de la dirección.
Pero El coleccionista de sueños no es solo una ficción onírica, el amor por las historias es una constante desde el minuto uno en el que Delfina entra en escena y lee para su amigo Ludo un pasaje de El principito de Antoine de Saint-Exupéry; todo ello acompañado con diversos guiños a obras como Charlie y la fábrica de chocolate, Harry Potter e incluso a la poeta Gloria Fuertes.
COLECCIONISTA
¡Menudas barbaridades dices! Los sueños tienen forma, tamaño y color. Por ejemplo: los de los reyes suelen ser de metales nobles como el oro y la plata y huelen a Chanel; en cambio los de los niños saben a chocolate y caramelo, son blandos y flexibles y suelen ser de colores vivos.
DELFINA
¿Cómo son mis sueños? ¿Y los de Ludo?

 |
| Los sueños tienen forma, tamaño y color... | |
Se le concede su merecido valor a los sueños, a la fantasía como un antídoto contra la realidad. De forma velada se hace alusión al panorama actual de nuestra sociedad a través de la mirada inocente de Delfina, y es que aunque esta sea una obra de teatro infantil considero que podemos tratar cualquier tema con los niños, solo tenemos que encontrar el vehículo adecuado. La ficción puede ser ese vehículo.
DELFINA
¿Para qué es el maletín? ¿Es ahí donde guarda los sueños?
COLECCIONISTA
Así es. Los materiales de los que se componen los sueños son un tanto... delicados. Si están demasiado tiempo expuestos se deterioran y terminan desapareciendo, por eso los guardo en este extraordinario maletín cuya temperatura y humedad son constantes. Una vez dentro los sueños son casi eternos.
DELFINA
¿Casi?
COLECCIONISTA
Verás, los fines de semana hago inventario y de vez en cuando descubro que me falta alguno.
Una de las ventajas de este proyecto ha sido que me pidiesen escribir El coleccionista de sueños bajo el lema de Libros raros para lectores diferentes, eso me ha permitido trabajar mi especialidad. Me he sentido muy cómoda con esta aventura y he aprendido mucho, he visto qué funciona y qué no en un escenario. Mis compañeras y yo no somos actrices profesionales, aunque hemos disfrutado de lo lindo habitando la piel de estos extraordinarios personajes.
 |
| El Coleccionista. |
Hemos tenido la oportunidad de estrenarlo el día 19 de abril y realizar una segunda actuación el 20. Lo cierto es que las inclemencias del tiempo nos hicieron temer la escasez de público, pero padres y niños llenaron la sala y durante media hora todos fuimos partícipes de cómo el Coleccionista engatusaba a Delfina y el siempre fiel Ludo nos demostró que no existen los papeles pequeños.
Después de esta maravillosa experiencia ignoro qué suerte correrá El coleccionista de sueños, lo único que sé es que merece la pena haberla creado. Para finalizar solo me queda agradecerles a mis compañeras su ayuda y entusiasmo con el vestuario, los materiales y su particular visión de los personajes.
Buenos y felices sueños tengáis.
 |
| Yo no sé si Ludo sueña, está siempre tan callado... |