Poesía. Pues sí, llevo algunos años leyendo a autores como Rafael Alberti, Waldo Santos, Miguel Hernandez, César Vallejo, Baudelaire, MªÁngeles Pérez López... pero nunca me animaba a escribir, en mi mente se había estancado en aquellos intentos fallidos de canciones (de rock para acompañarlas con la guitarra) que tanto me horrorizaron. Tenía catorce años y sostenía entre mis manos un taco de folios impresos con tinta morada, adornados con fotografías de ese arte funerario que continúa fascinándome hoy. Eran abortos, sí, suena muy mal, pero yo lo sentí así ese día.
Este año una persona me aconsejó (qué paciencia tiene) a modo de ejercicio la escritura de un poema diario, pues los mecanismos que se utilizan para su creación son diferentes a los de la prosa. Otros me habían aconsejado hacerlo porque viene muy bien para construir descripciones. El caso es que empecé con el reto y sorprendentemente lo cumplí, me pasé cerca de mes y medio escribiendo uno o dos poemas al día, a veces incluso más. Entré en una suerte de vorágine creativa que me sorprendió gratamente y, cuando quise darme cuenta tenía un poemario.
Sí, sí, ese poemario misterioso del que os he hablado en las redes sociales, el que ahora está buscando una casita (editorial).
Varios lectores cero me dieron una opinión positiva de los poemas, pero aún así no terminaba de convencerme. Fue entonces cuando vi mi oportunidad, acostumbraba a leer la revista digital Argonautas, ellos publicaban relatos, microrrelatos, poemas... ¡Bingo! ¡Poemas! Así que muerta de miedo me atreví a enviarles Periplo de una esfera. No podéis imaginar lo que supuso para mí que fuese seleccionado para aparecer en el nº8 de la revista :)
Y no solo eso, Tutticonfetti ha creado una preciosa ilustración para el poema, que aparte de ser una auténtica pasada debido a su sencillez y al uso que le da a la paleta cromática, ha sabido captar muy bien su esencia.
El tema a tratar para este número era el solsticio de verano, como podéis adivinar al ver en la portada el fabuloso monumento megalítico Stonehenge.
Como sospecho que la imagen que encabeza la entrada no se ve demasiado bien, os dejo por aquí el poema completo, más abajo encontraréis un enlace para leerlo en el interior de la propia revista:
Periplo
de una esfera
En la dorada lejaníaveías al orbe viajar,mientras tu alma soñaba en trémulo alaciar.Suena que suenala música de las esferas.Suena y suenael paso de las eras.En eterna odiseael astro rey se eleva,transmutando el azul.Lo que es abajo, es arriba.Lo que es arriba, es abajo.Lo que es en invierno, es en verano.En la dorada lejaníacontemplabas el periplo de una esfera,mientras tu cuerpo añoradoera bañado por el solsticio de verano.
¿Dónde podéis leer el nº8 de la revista digital Argonautas? ¡Vamos, que es gratis!

