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11.4.16

UNA VOZ DE OTROS TIEMPOS, RELATO SELECCIONADO EN TIERRA DE MISTERIO Y LEYENDA. SUSEYA EDICIONES

Fuente.

A ella no le sorprende, los cristianos siempre han demostrado su gusto por la numerología, los juegos de palabras, los simbolismos... igual que el resto de los iniciados. Loriana sostiene que da igual la religión que uno profese o la naturaleza de los seres con los que te relaciones, al final todos llegan, mal que bien, al mismo sitio: la iluminación.
Sí, me temo que esta es una de esas entradas de autobombo. Tenéis que perdonarme, pero es que las buenas noticias como esta merecen ser compartidas con los gentiles lectores del blog (que sabrán perdonarme por esto... espero).

Suseya Ediciones convocaba hace unos meses su primer certamen de relatos Tierra de misterio y leyenda; uno de los requisitos era precisamente ese, el de las leyendas, los participantes debíamos de utilizar una propia del lugar de nuestro nacimiento o residencia actual. En mi caso Zamora, la tierra de las cigüeñas. 

Y sí... los hados me sonríen de nuevo (en realidad he doblado la ración de vírgenes de los sacrificios, vamos, que me lo he currao) y mi relato Una voz de otros tiempos ha sido seleccionado:
En Una voz de otros tiempos juego dos leyendas relacionadas con el cementerio junto al cual vivo (pensabais que era un adorno de la biografía, pues no) y la catedral (en la imagen de arriba podéis ver el cimborrio de la misma cuajado de cigüeñas, amorosas y cagonas cigüeñas (pero en el fondo las quiero :3).



—Todo eso está muy bien; aún en caso de que acepte serviros, no veo de qué modo podríais oponeros a su voluntad. —Se nota que no le gusta hablar de servidumbre, al fin y al cabo perteneció a la nobleza española del siglo XI, aunque la posibilidad de abandonar su prisión lo tienta—. Por muy bruja, no dejáis de ser humana.

—Mis maestros son tan poderosos como tu señor —responde tajante.
Y por ahora eso es todo, cuanto tenga noticias acerca de la portada y la fecha de publicación iré comentándolo por aquí y por las redes sociales (ese agujero negro que devora todo nuestro tiempo, sí, ese que se supone que necesitamos para juntar letras).

No, de momento no revelaré más sobre la trama, eso me reservo para una próxima entrada. Sí, me temo que el cupo de autobombo no ha terminado, sorry!

Por último, solo quiero decir que este relato es muy especial para mí, pues es el primero ambientado en la ciudad por la que deambulo habitualmente, y que aunque siempre esté refunfuñando... en el fondo le tengo cariño y todo. Me hace ilusión saber que llegará a los lectores.
Una bandada de murciélagos celebra la luna gibosa. Los pequeños mamíferos sobrevuelan con atrevidas piruetas la cúpula lobulada de la catedral románica y las cigüeñas, gárgolas emplumadas y silenciosas, guardan la ciudad parapetadas en la Torre del Salvador sin prestarles demasiada atención. La niebla de finales de noviembre cubre con su manto vaporoso el vetusto edificio y los alrededores, así como las tempranas estrellas.

Al otro lado de la cancela que cerca el recinto, con las manos aferradas a los barrotes, una mujer de mediana edad que se llama Loriana cuenta cigüeñas.
Fuente.

7.4.16

DIOSES DE LA PERIFERIA, UN RELATO DE LOS AÑOS 20 EN RENAISSANCE. LOS NUEVOS MITOS DE CTHULHU



La providencia es benévola y muere en el acto, justo a tiempo para no tener que ver su propio corazón, todavía palpitante y embadurnado en sangre, aprisionado en la mano de ella. La otra diosa pasa un dedo por la superficie del órgano y lame, golosa, el líquido carmesí. El corazón, aquel que Bella Sforza siempre había creído que le pertenecía, transmuta en una piedra traslúcida a través de la cual pasan los puntos de luz temblorosa de las velas.

Si el genio de Providence hubiese sabido de la influencia colosal que su obra ha tenido en el arte hasta nuestros días, quizá, su vida no hubiese estado dominada por la miseria. Pero ya no hay vuelta atrás, H. P. Lovecraft murió sin conocer las mieles del éxito.

Lo único en lo que fue afortunado Howard fue en la amistad (bueno, por correspondencia), gracias a la cual nacería el grupo conocido como Círculo de Lovecraft, formado por autores como August Derleth, Robert E. Howard, Clark Ashton Smith, Robert Bloch... Ellos ayudaron a dar forma a Los Mitos de Cthulhu, todos esos relatos sobre dioses interdimensionales, sectas ocultistas, arqueología, mitología, ciencia... ah, tampoco olvidemos al Necronomicón.

Decir que me fascinan los Mitos es poco, pues aglutinan todo lo que me gusta de la ficción en mi género predilecto. Además me sucede algo curioso, si leo acerca de Dagon, Shub-Niggurath, Cthulhu, Nyarlathotep y compañía a altas horas tengo sueños garantizados para toda la noche. Y por lo visto no soy la única a la que le pasa :P

El ocultista se agacha de nuevo sobre el Necronomicón y empieza a recitar el cántico que abrirá la puerta, pequeña e insuficiente para que todos pasen. Le granjeará la entrada a uno de ellos. Solo uno de cada vez. Aunque a los Dioses de la Periferia no les importa, suyos son el tiempo y la memoria, quimeras de las imperfectas mentes humanas.
Dejando de lado todos estos misterios misteriosos he empezado a teclear para contaros (aunque ya lo habréis adivinado por las fotos) que mi relato Dioses de la periferia ha sido publicado por Pulpture en su nueva antología, Renaissance.

¿Qué narices tiene todo esto que ver con Lovecraft? Estaréis mascullando a estas alturas. Tenéis ante vosotros los nuevos Mitos de Cthulhu. En este libro encontraréis nuevos y conocidos horrores con la particularidad de que los autores tocamos varias épocas históricas; hay cruzados, mafiosos de los felices años veinte (ejem...), mundos futuristas que aún con toda su tecnología no pueden escapar al poder de los dioses. Esto son solo unas pinceladas de lo ignoto.

Me hace mucha ilusión participar en algo así. No se me da bien trabajar con el imaginario de otros autores, normalmente digo que no a esta clase de proposiciones; sin embargo, en este caso las letras han fluido y he enfrentado a Bella Sforza, la mujer del Don, a unos seres más allá de toda comprensión. Los años veinte, la mafia y... los dioses.

Las manos ansiosas de Bella palpan con aprensión el vientre abultado que la desfigura desde la semana pasada. Por primera vez en su vida la siciliana no sabe qué hacer, si se tratase de un embarazo no deseado habría empezado ya a mover los hilos pertinentes, como la mujer del Don podría conseguir que la Cosa Nostra se encargase de todo; Bella no entiende de medicina, pero sabe que no es su caso: todo indica que se trata de un tumor.